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Por: Leopoldo Tlaxalo Jaramillo

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El escándalo a nivel nacional que se suscitó con el caso de las despensas entregadas por la asociación civil "Yunete", afectó considerablemente la imagen del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, que de por sí ya estaba deteriorada porque los ciudadanos no han visto cambios significativos en materia de seguridad, y al contrario, ésta se ha incrementado.  El escándalo del caso "Yunete"  provocó que en las redes sociales los usuarios tundieran duro y tupido al gobernador, pues lo acusaron de lucrar con la necesidad de la gente con el objetivo de que los beneficiados con las despensas y apoyos voten por el PAN en las próximas elecciones. Esta acción, de la que se deslindó al otro día Yunes Linares, lo dejó muy mal parado, pues como gobernador debe estar al pendiente de todo lo que sucede en el Estado y sobre todo de las acciones de sus subalternos. Aparte si algo caracteriza a Miguel Ángel Yunes Linares es que por su don de mando tiene bien cortitos a sus empleados y no se le salen del huacal, es decir, no hacen nada sin su consentimiento. 
 
Dicen las malas lenguas y quienes lo conocen de tiempo atrás que Yunes Linares practica el espionaje por eso resulta poco creíble y hasta irrisoria su declaración de que no estaba enterado de lo que hacía el ex director del CAEV, Rafael de Jesús Abreu Ponce. Le ha llovido sobre mojado al gobernador, pues no tan sólo  ha recibido ataques de sus detractores, también ha decepcionado a aquellos que votaron por él creyendo que iba a cumplir sus promesas,  principalmente las relacionadas con seguridad, generación de empleos y transparencia en el uso de los recursos públicos. La decepción de los veracruzanos hacia la figura del gobernador se ha visto reflejada en que ya no lo defienden en las redes sociales cuando lo atacan sus detractores, o ellos mismos comienzan a no darles likes a sus publicaciones ni comentar ni compartir las mismas. ¿Y por qué no se atreven a cuestionarlo? Por temor a las represalias.  
 
Yunes se está dando de topes contra la pared pues todo lo que había construido política y electoralmente hablando para la candidatura de su hijo Miguel Ángel Yunes Márquez, rumbo a la gubernatura de Veracruz, se le puede venir abajo con este escándalo si éste sigue creciendo, porque si se diluye, seguirá en pie la candidatura a la gubernatura de Chiquiyunes. Algunos panistas que se autonombran así mismos antiyunistas apuestan que Miyuli tendrá que hacer algo al respecto para que no se le caiga la candidatura de su hijo, la cual no está en peligro pues el escándalo de las despensas es un show mediático, del que nadie se acordará en uno o dos meses, porque afortunada o desafortunadamente así es el mexicano, se olvida muy pronto de los errores de los políticos.  
 
Algunos analistas políticos y columnistas vislumbran que uno de los actores políticos que puede sacar ventaja del escándalo mediático en el que está envuelto MAYL es Dante Delgado Rannauro, quien no considera a Yunes ni su amigo ni su enemigo, sino simplemente un aliado con el que hay que unirse o no cuando así convenga políticamente a ambas partes. Y en este momento a Dante le conviene comer del mismo plato que Yunes Linares aunque no olvida que por su culpa estuvo en la cárcel. Hay cosas que nunca se olvidan, pero actualmente Delgado se está pitorreando del tropezón que tuvo Yunes Linares pues dicen que la venganza es un plato que se come frío. Y no es que Dante quiera vengarse de Miguel Ángel, simplemente la situación se presentó así y en este momento las circunstancias podrían favorecer a Dante,  quien ve este escándalo como la oportunidad de oro para ser el candidato a gobernador por la alianza PAN, PRD y MC. Y es que dicen las malas lenguas que esa fue la condición de Dante para aceptar la alianza con el PAN y PRD: ser el candidato a la gubernatura de Veracruz, sueño que se percibe imposible por lo menos mientras viva Miyuli, quien no dará su brazo a torcer, pues dicen los que lo conocen, no permitirá que nadie le tire abajo su sueño de imponer como gobernador a su hijo, aunque haya un sector de panistas que no estén de acuerdo con lo que quiere hacer el gobernador.