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Por: Pedro Peña Molina

“Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla.” Luis Donaldo Colosio Murrieta 6 de Marzo 1994

En el célebre discurso que el entonces candidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia de la Republica Luis Donaldo Colosio dio en 1994 mencionó una frase que deberían reflexionar la gran mayoría de políticos mexicanos: “Veo… Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla”, aplicable perfectamente a nuestros días. En nuestro país existe una falta de cultura de la legalidad por parte de la ciudadanía que asombra, pero esa misma carencia que vemos en las autoridades espanta y molesta. Si bien, se le debe exigir a la población el respeto irrestricto a las leyes, esto mismo no tendría por qué tolerarse con las autoridades. Sin embargo, es algo que vemos todos los días y a todos niveles. Podemos encontrar una multitud de actos que diariamente presenciamos en nuestro Estado de Veracruz y la zona conurbada Veracruz-Boca del Río – Medellin – Alvarado, donde sin el menor compromiso social se viola la ley o los gobernantes dejan de cumplir con las obligaciones para lo cual fueron electos. Distorsionan la ley las autoridades que participan en la desaparición del Sistema de Agua y Saneamiento (SAS) al permitir un procedimiento que viola todos los derechos laborales al tolerar que la nueva empresa operadora no asuma la sustitución patronal que está contemplada en la ley o no realice liquidaciones conforme corresponde. Distorsionan la ley, quienes permiten que se culpe sólo al sindicato de SAS de la bancarrota en la que se encuentra el sistema sin siquiera voltear a ver a personajes como José Ruiz Carmona, Yolanda Gutiérrez Carlín y demás funcionarios que durante las administraciones panistas realizaron una pésima función y en muchas ocasiones lo ocuparon como caja chica. Distorsionan la ley y deberían de servirla, las autoridades del ayuntamiento de Veracruz cuando permiten que llegue un particular inmovilice un automóvil (una propiedad) porque se venció el tiempo del parquímetro cuando nuestra Constitución establece que nadie puede ser molestado sino es por medio de mandato judicial fundado y motivado por autoridad competente.

Distorsionan la ley cuando deberían de servirla, ciertos elementos de los cuerpos policiacos que en lugar de proteger la integridad física de las personas sirven a los intereses del crimen. Distorsionan la ley cuando deberían de servirla, los congresos locales, como el de nuestro estado, en donde los legisladores lejos de representar los intereses de la ciudadanía y ser un contrapeso en la división de poderes, sólo sirven a los gobernadores en turno. Distorsionan la ley cuando deberían de servirla, los funcionarios públicos que se enriquecen de manera desproporcionada cuando la ley establece que deberían dirigirse en el encargo de sus comisiones con honradez. Por eso o todos se culpan simultáneamente de cumplir con su mandato o vemos escenas como las que protagonizan penosamente el gobernador constitucional del estado Javier Duarte y el Gobernador Electo Miguel Ángel Yunes Linares donde todo lo podemos resumir en un simple: ¡Tú eres ratero!, ¡No, tú eres ratero!, ¡No, tú eres ratero!, ¡Tú eres ratero!