Homenaje al Carnaval de Veracruz 2009

 

PUBLICIDAD OBSERVADOR CENTRAL

casas provisa

Leopoldo Tlaxalo

10 de mayo

Los vendedores ambulantes se quejan amargamente de que cada año les va peor en sus ventas previo a la celebración del Día de las Madres. El mero día se compone un poco las ventas por la afluencia de gente y logran vender más que en los días anteriores en los que sus negocios no obtuvieron tantas ganancias, pero el dinero que logran obtener de esas ventas no es suficiente para ellos. 

 

Consideran que el 10 de mayo que es una fecha meramente comercial ha dejado de ser significativa para los veracruzanos, pues ya no compran tantos obsequios para la autora de sus días, prefieren llevarla a un restaurante o comprarle un aparato electrodoméstico o un regalo más cuantioso que lo que ofrecen los comerciantes informales en las afueras del mercado Hidalgo.

Los rostros de los vendedores lo dice todo, sus ventas no han sido muy buenas, y es que la gente prefiere comprar en un comercio establecido donde le dan una garantía por la venta del producto y si sale defectuoso se lo cambian. Algunos clientes no confían en los comercios ambulantes pues piensan que sus productos no son de buena calidad. Dicen que la esperanza es lo último que muere y finalmente los vendedores ambulantes lograron vender algunos productos el viernes 10 de mayo, pero ellos esperaban obtener más ganancias. 

La gente en Veracruz no tiene dinero o es muy precavida en que gasta ese dinero, esto provoca que no compren como antes y por ende la situación para los comerciantes se ha vuelto complicada. Algunos locatarios del mercado Hidalgo salieron a la banqueta a ofrecer sus productos, ahí es más fácil que el que transita por la calle los vea y se vea tentado a adquirir lo que sabe que le hará feliz a su madre como alhajeros, flores, ropa, bolsas, carteras, chocolates,  manualidades, etc. Hubo tantos puestos en la banqueta que no se podía transitar por esa zona. 

Una vendedora recordó que antes la gente se aglomeraba en las tiendas de regalos y en los mercados para buscar el regalo para su mamá, pero ahora los jarochos pasan, observan y no compran nada o regatean y no logran llegar a un acuerdo con el vendedor para llevarse el producto. A veces el comerciante tiene que vender a un precio muy bajo su producto con tal de que no se le quede rezagado, pero hay otros vendedores que saben que no pueden hacer eso pues deben obtener una ganancia considerable de su producto y si un cliente no quiere pagar lo que se le pide, ya vendrá otro cliente que si sepa apreciar sus productos. 

Cuando se le preguntó a un cliente cuanto gasta en el regalo de su mamá, dijo que más o menos 200 pesos, pues no sólo tienen que comprarle a la mujer que los trajo a este mundo, también a su esposa, hijas y demás mujeres importantes en su vida. En general los comerciantes consideran que tiempos pasados eran mejores y sus mejores clientas son las viejitas quienes tienen la costumbre de llevar un regalo para sus hijas y nietas desde hace muchos años y la tradición no se pierde. 

 

 
Copyright © 2019 Observador Veracruzano. Todos los derechos reservados.
Joomla! es software libre, liberado bajo la GNU General Public License.